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Falkville, AL – Una planta de arena y grava ubicada en Phoenix, Arizona, experimentó acumulación de material y atoros en uno de sus chutes, debido a que el material procesado tenía un alto contenido de arcilla. Adicionalmente a ello, había un problema de seguridad debido a que el chute debía ser limpiado manualmente por los operadores de la planta en cada turno. Espacios reducidos y poca capacidad de maniobra incrementa dificultad al problema. Esta situación generaba paradas constantes durante las horas de producción, lo que reducía la disponibilidad de la planta.
(Antes) Un ejemplo de un chute de respaldo, debido a la acumulación de material. (Después) Un ejemplo de un chute sin material adherido, con los recubrimientos inflables de Valley Rubber.
La Solución de Valley Rubber
Valley Rubber diseñó un sistema de revestimientos inflables fabricado a la medida para dicha aplicación. La composición del caucho desempeñó un papel fundamental en el rendimiento de los revestimientos y brindó protección contra impactos, cortes, rasgaduras y la abrasión. Este sistema redujo drásticamente la acumulación de material adherido.
El sistema vino equipado con una caja de control que suministraba una mínima cantidad de aire de la planta a los recubrimientos inflables. Esta caja de control puede modificarse de acuerdo a las características del trabajo a realizar y pueden incluirse: salidas de aire adicionales, iluminación, calefacción, controles externos, indicadores operativos, controles remotos y más.
Beneficios de la Solución
La seguridad había sido una gran preocupación con el diseño de tolva anterior, pero con la instalación del sistema de revestimientos inflables Valley Rubber, se acabó el problema. Esto se debe a que estos revestimientos eliminaron la necesidad de mantenimiento en las zonas que se presentaba el problema. Debido a que todo el sistema opera en forma computarizada, el tiempo de inactividad del equipo se redujo a cero. Este sistema se instaló en el año 2007 y los primeros revestimientos están por reemplazarse… ¡once años después!